miércoles, 5 de diciembre de 2007

Los antiabortistas manifestaron en el Centro Cívico


Los sectores clericales lugareños más intolerantes, llevaron adelante ayer una nueva manifestación agresiva contra la ley que establece para el servicio provincial de salud, la obligación de cumplir con lo establecido por el Código Penal en torno al aborto no punible.El acto consistió en una marcha y mitín que incluyó discursos muy violentos, y cargados de acusaciones, contra los diputados que sancionaron la norma que se aprobó el jueves pasado por una aplastante mayoría de la Legislatura.De los cánticos, alabanzas y rezos, los más de quinientos católicos asistentes a la marcha convocada en el Centro Cívico, pasaron a la acusación directa contra los 18 diputados que levantaron la mano por la afirmativa de la ley. El blanco de las críticas fueron las legisladoras del PJ Elsa Labegorra y Antonia Josefa Alegre, a quienes en todo momento acusaron de "asesinas" y, en el caso de la última, de ser una mala católica.El encuentro estuvo comandado por el obispo Rinaldo Fidel Brédice y la mayoría de los sacerdotes de las parroquias locales, con una importante presencia de grupos católicos y clérigos de más de quince localidades del interior. El objetivo del encuentro, además de entregar un petitorio de audiencia al gobernador Carlos Verna (ayer se encontraba en Casa de Piedra), fue exponer argumentos médicos y legales contra la ley de abortos no punibles. A la vez, el grupo de católico autodenominado "Ciudadanos por la Vida", entregó el petitorio que contiene más de dos mil firmas, reclamando que el Poder Ejecutivo vete la ley.El abogado Héctor de la Iglesia, ex diputado y referente del empresariado católico, durante su discurso lanzó una advertencia hacia el actual mandatario y su inminente sucesor: "Verna y Jorge, ustedes no merecen quedar en la historia de La Pampa como las personas que autorizaron la muerte; deben jugarse de una vez por todas e impedir esta ley", gritó en medio de los aplausos y el insistente cántico de "asesinos" hacia los diputados.En tanto, el ginecólogo Carlos Verezovsky, indicó que "la clandestinidad no puede ser una excusa para matar y para desligar a los padres de la responsabilidad que ello implica". También atacó las estadísticas oficiales y registros mundiales, asegurando que "se inventan muertes que no existen, y la verdad es que aumentan los suicidios y daños psicológicos de las mujeres".El abogado de la Iglesia, a la hora de volcar los argumentos legales, aseguró que el artículo 86 es "totalmente inconstitucional", y refirió que al ser sancionado el Código Penal de 1921, el país "aún no había adherido a los diversos tratados internacionales que consagran la protección de la vida".

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